Historia

Cuando surgió el turismo uno de los principales atractivos fue el clima seco del área que la diferenciaba de otras zonas más bajas del noroeste, las cuales eran bondadosas para pasar el periodo estival.

Además los paisajes de la Quebrada constituían un gran atractivo a la zona. Llamo mucho la atención las variaciones que se producían a medida que uno se desplaza por la Quebrada, esto se relaciona especialmente con el cambio en la altura del terreno y las modificaciones en el aspecto de la vegetación, la cual es escasa en la parte norte deja al descubierto la roca de las laderas, dando paso a una variedad de colores que contrastan con el verde de su parte sur (cuyas laderas se encuentran cubiertas con abundante vegetación.

En este tránsito desde ambientes con vegetación más frondosa (presentes en el sur de la Quebrada) hacia la Puna, el atractivo "se va perdiendo" al adentrarse en esta última. Así, la Puna se describe como un área yerma, inhóspita, fría.

Hacia mediados del siglo XX, las características climáticas de todo el Noroeste (fundamentalmente sus altas temperaturas) ayudarán para definir a esta zona del país como un destino turístico invernal. Era un claro destino de invierno, en virtud de su clima cálido, ideal para los turistas provenientes del centro y del sur del país.

En la actualidad, las características físico-naturales de la Quebrada continúan siendo un gran atractivo. Esté destino sigue caracterizado corno un conjunto de paisajes imponentes resultado de las formas que allí adquiere el relieve Aquí aparecen como elemento central los torrentes de barro consecuencia de las fuertes precipitaciones estivales (llamados localmente volcanes).

La altura sobre el nivel del mar suele presentarse como otro atractivo. 
Además constituye su flora y su fauna. En general, las especies originarias del área son presentadas desde su exotismo. En pocos casos se presenta una exhaustiva lista de cuáles son las especies que componen estos reinos, por el contrario, existen pocas especies que se señalan como exponentes típicos y distintivos de la zona: el cardón, la llama y, ocasionalmente, la vicuña. 

En la actualidad, la Quebrada de Humahuaca se presenta formando parte de la cultura del mundo andino y en todas las descripciones del lugar se refuerzan sus lazos con otras áreas de países sudamericanos con fuerte presencia de pueblos aborígenes prehispánicos, especialmente aquellos vinculados al área de expansión del imperio inca.
Además, la inclusión de la Quebrada en el territorio del imperio inca se presenta como un elemento destacado que ayuda a asociar a la Quebrada con otras áreas del mundo andino más promocionadas turísticamente, como Bolivia y Perú. Junto a estas áreas, la Quebrada compone un circuito turístico conformado por la visita conjunta de estos lugares en viajes que parten desde distintas localizaciones argentinas hacia el norte pasando por la Quebrada (entre otros puntos del noroeste argentino) y por las áreas andinas de Bolivia y Perú. En las caracterizaciones turísticas de la Quebrada la presencia aborigen en la zona se encentra acompañada por la española, rescatada especialmente en sus manifestaciones artísticas y arquitectónicas y en las costumbres que fueron adoptadas por la población local.